¿Que es la Unión Hipostática en Cristo?

Para contestar esta  pregunta el autor expondrá este concepto difícil de comprender,  llamada en teología Unión Hipostática, que es la unión de dos naturalezas, la Divina y la Humana en la persona de Cristo, no se da en los seres creados, lo que resulta absolutamente misteriosa y no solo ahora ha sido objeto de estudio, sino que la Iglesia a través de los siglos ha hecho declaraciones acerca de esta Unión.

Se presentará como estas dos naturalezas existen y se unen en Cristo sin alterar su esencia en ninguna de ellas, también  se explicarán algunas falsas enseñanzas acerca de esta unión.

Al terminar de leer esta investigación esperamos que pueda entender un poco más acerca de esta maravillosa unión de la Segunda persona de la Trinidad con la naturaleza Humana en una sola persona, Jesús.

Definiendo el concepto.

Para alcanzar un  mejor conocimiento en este tema, definiremos algunos conceptos que  nos harán comprender mejor esta unión.

Unión hipostática: “doctrina expuesta en el Concilio de Calcedonia en 451 y que realza la perfecta y armoniosa unión entre las naturalezas humana y divina de Cristo. Subraya esta enseñanza que Jesucristo es, en realidad, verdadero hombre y verdadero Dios” (Corrêa de Andrade, 2002, p.299).

Hablando de lo mismo Lacueva (1998) expresa:

Hablar de la unión hipostática es hablar de la unión que existe en Cristo entre la  naturaleza divina y la humana en la única Persona del Verbo, del Hijo de Dios.  El vocablo «hipostática» procede del griego hupóstasis (o, hypóstasis) =  »subsistencia», en sentido de una realidad que subyace como «sujeto» a todas las características que integran la naturaleza de una persona. Dicha unión se llama hipostática porque se realiza directamente en la persona. (p. 305)

Naturaleza: Berkhof (2007) la define como: “la suma total de todas las cualidades esenciales de una cosa, cualidades que la hacen ser lo que es” (p.400).

Para Ventura (1985) son:

Las cualidades inherentes de un ser que se manifiestan en las varias características que marcan y exhiben su existencia; la suma de estas características es lo que recibe el nombre de su naturaleza, y de esta manera se distingue a un ser de otro. (p. 802).

 

Dificultades para comprender esta unión.

Esta unión de la naturaleza divina y humana en una persona, es probablemente uno de los  conceptos más difíciles de comprender en  teología, porque supone la combinación o unión de dos naturalezas que poseen atributos contradictorios, normalmente entendemos, Dios es Dios y la humanidad es humanidad,  y hay una distinción específica entre ellos, al decirnos que Cristo es el Dios-hombre, estamos reuniendo categorías que normalmente se excluyen  mutuamente.

Como deidad es infinito en  conocimiento, poder y presencia y como humano, tenía conocimientos limitados.

Una vez que tratamos de relacionar estos dos conceptos con la persona de Cristo se nos añaden más complejidades a estas ideas que  por sí ya son difíciles de entender.

Se añade otro elemento que complica más el asunto, el escaso  material Bíblico  con el cual contamos, no encontramos declaraciones directas sobre  cómo se lleva a cabo esta unión.

 Cristo posee las dos naturalezas.

La plena Deidad y humanidad de Cristo es una enseñanza tan extensa que ambas han sido creídas desde los primeros tiempos de la historia de la  Iglesia.

Estas enseñanzas de las Escrituras sobre la humanidad de Jesús nos muestran  que en la encarnación, Él se hizo plenamente humano en todos los aspectos  de la vida, con excepción de la comisión real de ningún pecado (Horton, 1996).

Algunos pasajes en la Biblia tales como Romanos 1: 3-4; Gálatas 4: 4-5 y Filipenses 2: 6-11, hacen referencia a las dos naturalezas de Cristo, donde se puede ver claramente que refirieren a la misma persona.

Juan 1:14 expresa que el Hijo de Dios (naturaleza Divina) se unió a una naturaleza humana, al igual que Gálatas 4:4 enuncia la unión de estas dos naturalezas en una sola Persona, Jesús. Juan vuelve a confirmar  esta verdad en 1 Juan 4:2-3.

Existen otros dos pasajes que apuntan más directamente a esto Hebreos 2:16-18 y 4:15

Garret (1996) dice los siguiente:

En el Nuevo Testamento no existe un intercambio de tipo interpersonal (‘yo’ y ‘tú’) entre las naturalezas divina y humana, tal como puede hallarse entre las personas de la Trinidad (Juan 17:23)”. Además, “Cristo nunca utiliza el número plural cuando se refiere a sí mismo, salvo quizá en Juan 3:11 —’hablamos de lo que sabemos’— y aun en este caso el ‘nosotros’ probablemente incluya a los discípulos. (p.651)

Su naturaleza divina fue un complejo perfecto y coherente con los atributos que son esenciales a la deidad. «En él habita corporalmente toda la plenitud de la deidad»  (Colosenses 2.9). Por otra parte, su naturaleza humana fue un complejo perfecto y consecuente de atributos humanos. Adoptó para sí mismo la naturaleza de la  simiente de Abraham; y asumió también carne y sangre como todos nosotros. Fue  tentado en todos los puntos sensibles como nosotros, aunque sin pecado (Hebreos 2.14-16; 4.15) (Buswell, 1962, p.492).

No cabe duda que en Cristo están las dos naturalezas, Divina y humana. En él habita Corporalmente toda la plenitud de la deidad. (Colosenses 2.9)

 

Diferentes clases de uniones.

Para seguir entendiendo este tema, podemos diferenciar entre 3 posibles uniones.

  1. Unión Accidental: Es exterior, por mera agregación de sus masas, ya sea por unión, como en un montón de piedras,  o por aleación molecular, como ocurre con los metales o con agua y  vino, por poner un ejemplo.
  2. Sustancial esencial: De la unión de dos naturalezas resulta una tercera, esta es la unión que existe entre el cuerpo y el alma en nosotros, y entre el oxígeno y el hidrógeno en el agua.
  3. Sustancial hipostática o personal: Dos naturalezas completas en sí mismas se unen directamente en la persona. Esta unión no se da en los seres creados, por lo cual nos resulta absolutamente misteriosa, pues consiste en que una naturaleza humana completa en sí misma, pero carente de propia personalidad, es unida directamente a la Persona  Divina del Verbo, ya subsistente, desde toda la eternidad, en Su  naturaleza divina (Lacueva, 1998).

 

La unión de estas dos naturalezas.

Como hemos visto anteriormente las dos naturalezas Divinas y humanas y ambas las tiene Cristo. Teniendo claridad en esto mencionaremos que estas dos naturalezas habitan en la Persona de Cristo de tal forma que:

  1. No existen en forma independiente.
  2. Hay una la preservación completa de cada una de estas dos naturalezas sin confusión ni alteración.
  3. El Hijo incorporó en su Ser aquella perfecta humanidad que adquirió y que retendrá para siempre.
  4. Lo divino de Él no se degrada de ninguna manera por la amalgamación con lo humano.

Errores al interpretar la unión de las dos naturalezas.

A continuación mencionaremos formas erróneas de interpretar la Unión Hipostática.

  1. Nestorianismo: Existen dos personas separadas en Cristo, una persona humana y una persona divina.
  1. Monofisismo o Eutiquianismo: Cristo tenía sólo una naturaleza, las dos naturalezas se mezclaron resultando una tercera naturaleza distinta de las dos anteriores.
  1. Apolinarismo: Cristo tenía un cuerpo humano, pero no mente humana ni espíritu humano, y que la mente y espíritu de Cristo procedían de la naturaleza divina del Hijo de Dios.


Conclusión.

En respuesta a la pregunta mencionada en la introducción mencionaremos que la Unión hipostática es la unión de las dos naturalezas Divina y Humana en la persona de  Jesús, aunque se haya tratado de interpretar de diferentes formas esta unión, debemos señalar que esta unión se realiza en una sola persona, Jesús y que no se crea una tercera naturaleza, sino que ambas existen en Cristo y que seguirá por toda la eternidad como el más profundo milagro y el más profundo misterio del universo.

Como se habrá dado cuenta la unión hipostática solo se puede dar en una persona de Divinidad, tal como lo expresa Chafer (2009) “La expresión unión hipostática le corresponde a la teología, y sólo es aplicable a  Cristo en Quien, como en ningún otro, se unen dos naturalezas distintas y  disímiles” (p.388).

Sin duda no debemos someter a comentarios superficiales la unión de la Deidad de Cristo y la naturaleza humana, ya que resultara inefectivo desde cualquier punto de vista.

Aunque no logremos comprender en detalle cómo es la unión de estas dos naturalezas en la Persona de Cristo y aunque exista un misterio en ella,  debemos estar al consientes que no nos corresponde comprender todo en relación a Cristo, sino más bien vivir por fe en El.

Romanos 1:17 “Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá”

Bibliografía.

Berkhof, L. (2007). Teología sistemática. Florida: Vida.
Buswell, O. (1962). Teología sistemática, Tomo III Jescuristo y el Plan de Salvación. Michigan: Zondervan.
Chafer, L. S. (1986). Teología sistemática, Tomo I, Volumen I. Dousman: Publicaciones Españolas.
Corrêa de Andrade, C. (2002). Diccionario Teológico Con un Suplemento Biográfico de los Grandes Teólogos y Pensadores. Miami, Florida: Patmos.
Garret, J. L. (1996). Teología Sistemática Biblica, Histórica y Evangélica. Michigan: Casa Bautista Publicaciones.
Grudem, W. (2005). Doctrina Bíblica. Miami, Florida: Vida.
Horton, S. M. (1996). Teología Sistemática Una perspectiva Pentecostal. Miami, Florida: Vida.
Lacueva, F. (1998). Curso práctico de Teología Bíblica. Clie.
Ventura, S. V. (1985). El Nuevo diccionario biblico ilustrado. Terrassa Barcelona: Clie.

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