Demostración de amor

Para empezar, cuando hablamos de un personaje bíblico, generalmente, tendemos a etiquetarlos por lo más sobresaliente que narra la biblia de ellos, como cuando decimos: Noé y a continuación viene a nuestra mente de forma inmediata, el arca, o David y pensamos en Goliat; Sanson y Dalila y asi muchos más. Cuando decimos Jonás, salta en nuestro interior la respuesta; el gran paz; pero la historia no termina ahí, en este libro de la biblia hay más de lo que aparentemente se vé, no es la historia de un profeta obligado a obedecer, ni tampoco de una tormenta y un pez; no, es una historia de amor protagonizada por el Dios creador del universo, brindando amor y misericordia a un pueblo que no lo conocía, pero necesitaba salvación.

En segundo lugar tenemos a un profeta de Dios, de la ciudad de Gat_Hefer situada a 5 kilometros de Nazaret; su padre era Amitai (2 de reyes14:25). La gran mayoria de nosotros conoce la historia de Jonás, de como Dios lo manda a predicar a Ninive y el huye del mandato de Jehová y se sube a una barca para ir a Tarsis (Actual España), en medio del mar, Dios forma una tormenta y los marineros lo arrojan al mar para que éste se calme. Pero, ¿Que motivó a este hombre a desobedecer?, ¿Fue que,era un mal profeta?, ¿Era un transgresor?, ¿Odiaba a la ciudad de Ninive?, ¿Que llevó a este emisario de Dios a tratar de esconderse de la presencia de su Señor?.

En el libro de Jonás capitulo uno, verso nueve, se afirma que Jonás era un hombre que tenía a Dios y le servía, pienso que esto esta muy lejos del perfil de un hombre desobediente o un mal profeta, dado que, él tenía comunión con Dios, en el versiculo uno dice que vino palabra de Jehová a Jonás, a pesar de esto, el capitulo uno nos ilustra la insubordinación intencional del personaje y la consecuencia de haber incumplido.
El libro antes dicho, se encuentra hubicado entre los profetas menores, sin embargo, no cuenta una profecía, más bien, el relato es una muestra del amor de Dios por los que están perdidos, así como Cristo vino a predicar el mensaje de salvación, Jonás fue enviado a predicar salvación para una ciudad perdida, pero al mismo tiempo, Ninive era la capital de Asiria, los enemigos de Israel. Este hombre estaba conciente de quienes eran los receptores del mensaje, pero conocía mayormente quien era su Dios, el Dios misericordioso y perdonador (Jonás 4:1-2), en su corazón sabía que si esta ciudad se arrepentía, lo cual sucedió, el Padre los perdonaría. Fué por esto que huyó, es posible que pensara; “si voy a predicarles, se podrian arrepentir y el Señor los perdonaría, ¿A los enemigos de Israel?”, eso no era muy motivador para este mortal, Jonás tenía un profundo sentido de patriotismo, eso pesó más que el que se salvaran 120.000 personas(Jonás 4:11). Al razonar de esta manera, pudieramos llegar hasta a alinearnos con el pensamiento de Jonás y y comprender porque huyó.

La biblia enseña en 2 de pedro 3:9; “el Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento”. Este era el temor, y al mismo tiempo la motivación de Jonás, más no consideró que al huir, no solo él tendría problemas, sino también, los que lo rodearon.
No podemos pasar por alto a los que estubieron con él en ese barco, hombres experimentados en la navegación, ¿Pero que se dice de ellos?, que tuvieron miedo de tan grande tempestad (Jonás 1:5) y cada uno clamaba a su deidad; considero que es curioso que cualquier hombre que se encuentre en dificultades se acuerde que existe un ser mayor a ellos mismos; pero ninguno de sus dioses les podía ayudar. Cuando escucharon al barón de Dios, supieron cual era la causa de su calamidad, !lo perdieron todo¡, hecharon sus cosas al mar con el fin de mantener esa barca a flote, más cuando Jonás les propone que lo lanzaran al mar, Clamaron a Jehová que no los hiciera culpables de la vida de ese hombre.

Cuando suceden tormentas en nuestra vida es cuando tenemos mayor oportunidad de ver el poder de Dios moviendose, no hay hombre que tenga tal encuentro con el todopoderoso y que no se rinda a él; estos hombres temieron e hicieron votos (Jonás 1:16), en pocas palabras, mientras él hombre huya de Dios, siempre dejará a su paso una huella de calamidad.

Los Invito a volver a la escena que marca esta historia; después que Jonás se arrepiente dentro del pez, Dios manda a que sea vomitado en la playa, y ahora si que Jonás vá y predica el mensaje de juicio contra Ninive, como él se lo esperaba la ciudad se arrepintió y Dios los perdonó. ¿Y Jonás?, para colmo se enoja, uno podria pensar que el estar dentro de un pez te haría reconsiderar profundamente tu postura con respecto al amor de Dios, dado que él tuvo misericordia de ti, pero este no es el caso, jonas se enoja por la misericordia hecha, más Dios, sigue siendo paciente con Jonás y le dá una lección a traves de una calabacera y un gusano, y lo termina amonestando (Jonás 4:10 -11).

En conclusión, no debemos amar más nuestros deseos egoistas y olvidarnos del que no distinge “su mano izquierda de la mano derecha” dado que están bajo oscuridad espiritual, hoy vemos cristianos que han olvidado el amor de Dios por las almas, creyendose exclusivos, pensando que han adquirido esta misericordia por sus caracteristicas morales o por sus obras, y aún por sus religión; por el contrario, este libro nos muestra que es solo el amor y la misericordia de Dios que nos sostiene en pies. Por otra parte Dios es misericordioso con nosotros, pero no debemos abusar de esta instancia, porque Dios sigue siendo fuego consumidor (Hebreos 12:28_29), en definitiva este libro es un acto de amor por los perdidos. Por su persona y la mía.

Por Jonathan Reyes Urra.

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